Adam-HiltonEl británico Adam Hinton ha dedicado su vida a viajar por los lugares más peligrosos del planeta con el propósito de captar impactantes fotografías. En el año 2013 visitó la prisión de Ciudad Barrios, diseñada de forma exclusiva para los miembros de una de las bandas más sanguinarias de América Latina.

Tenía 15 años cuando recibió varias puñaladas de un atacante desconocido. Adam Hinton no sucumbió al miedo y aprovechó el dinero de la indemnización para comprar nuevos objetivos para su cámara fotográfica. De origen británico, Hinton ha dedicado su vida a viajar por los lugares más peligrosos del planeta con el propósito de captar impactantes fotografías.

El año 2013 visitó la prisión de Ciudad Barrios, diseñada de forma exclusiva para los miembros de la ‘Mara Salvatrucha’, una de las bandas más crueles, sanguinarias y vengantivas de América Latina. Tras pasar una semana en el Distrito de Las Victorias de San Salvador, el fotógrafo decidió visitar esta cárcel conocida por ser uno de los lugares en los que los guardias no se atreven a entrar.

La cárcel es una prisión de máxima seguridad y está situada en el sur del país. En ella viven más de 2.500 personas y se construyó con el objetivo de mantener a los pandilleros reunidos en un mismo lugar y evitar que se creen grupos en otros centros penintenciarios del país. La Policía tan solo controla los alrededores y los intentos de fuga, pero dentro del penal los presos hacen y deshacen a sus anchas.

“Después de poco más de media hora en la prisión, me preguntaron si quería ir con ellos a ver lo que hacían. Parecían muy tranquilos, por lo que acepté”, explicaba el fotógrafo británico en una entrevista a principios de septiembre para el diario ‘The Guardian’. Algunos miembros de la banda comenzaron a fumar marihuana y sacaron un arma. Sin embargo, el Hinton, de 50 años, no se vio intimidado. En tan solo diez minutos consiguió ganarse la confianza de los presos.

Además de acogerle de forma natural, los internos se mostraron tan relajados que decidieron posar para él en una serie de 20 fotografías. “Fueron agradables conmigo”, dijo Hinton. “En lugar de pensar en estos lugares como sitios peligrosos llenos de gente mala, yo lo veo como una familia que quiere lo mismo que nosotros: un trabajo decente y buenas condiciones para sus hijos”, relataba entonces Hinton.