60000-hetareas-fotoE. Gancedo. Diario de León / He aquí una instantánea tan grande que abarca casi dos comarcas. La radiografía de un paciente que no se lo ha puesto nada fácil a los retratistas, con su epidermis áspera y levantisca en la que se alternan montañas de dos mil metros, valles encajados, anchos lomos cubiertos de brezo y largas alfombras de piedras sueltas. Desde lo alto del pico Teleno hasta las suaves colinas de la Valdería, los profesores de la Universidad de Salamanca Javier Fernández Lozano y Gabriel Gutiérrez-Alonso acaban de culminar un amplio proyecto cartográfico que, entre otros usos, servirá de útil herramienta a arqueólogos e historiadores al mostrar con exhaustivo detalle las huellas de la minería romana del oro, tan abundante en la zona —y aún tan necesitada de investigación, difusión y puesta en valor—.

Las muchas fotografías que, juntas y ordenadas, han dado forma a esta gran estampa del suroccidente leonés con cabida para todo el valle del Eria (esto es, media Cabrera y toda la Valdería), han podido ser tomadas gracias a un dron que también ha grabado vídeos de no poca espectacularidad. La acción se encuadra dentro de un proyecto sumamente ambicioso, el del Geoparque de la Valdería, promovido por los dos leoneses antes citados y plan que, de llevarse a cabo —es necesario para ello el beneplácito de la Unesco— pondría a disposición del visitante un sorprendente menú compuesto de geología, naturaleza e historia.

Y uno de los primeros pasos ha sido este retrato de casi 60.000 hectáreas con el que, además de un sugestivo documental a vista de pájaro, se elaborarán una serie de imágenes de 360 grados que permitirán al usuario escudriñar todos sus rincones al poder ‘moverse’ por ellas como si realmente hubiera accedido a tales lugares. Dispositivos y aplicaciones que estarían a disposición del público en la futura Casa del Geoparque.

Además, los vuelos del dron harán posible el análisis de elementos arqueológicos poco o nada conocidos. «Algunos de los canales y estanques que estamos identificando no estaban cartografiados en los trabajos anteriores de grandes expertos como Claude Domergue o Francisco Javier Sánchez-Palencia, ya que con las técnicas arqueológicas tradicionales, como la fotografía aérea, no se podía reconocer en su día la magnitud de toda esta infraestructura hidráulica», explica Fernández Lozano, haciendo ver, a la vez, que eso no les quita ningún mérito, pues los suyos fueron «trabajos pioneros gracias a los cuales hemos podido iniciar nuevos trabajos de reconocimiento y cartografía». Y es que nuevas y revolucionarias tecnologías, como el LiDAR y los drones, «nos están permitiendo realizar descubrimientos en la zona —como un nuevo castro en la zona de las Rubias—, los cuales facilitan las labores de reconocimiento en campo, su descripción y, sobre todo, su interpretación a tenor de los hallazgos», agregó quien es doctor en Ciencias Geológicas por la Universidad de Utrecht y un destacado especialista en los últimos sistemas de información geográfica.

«Nuestra intención es que los rincones menos accesibles de estas comarcas puedan ser conocidos y visualizados por el público en general. Es un proyecto que iniciamos con ilusión y que estamos intentando poner en marcha desde la Universidad de Salamanca», prosiguió, asegurando que aproximadamente unas 13.000 de las 60.000 hectáreas con las que cuenta el valle del Eria —extensión mucho mayor que la de las Médulas— forman parte de un intrincado sistema romano de extracción de oro. Fernández Lozano no tiene dudas: «Este complejo minero es uno de los más extensos de todo el Imperio, y quizás también uno de los menos conocidos. De ahí nuestro interés en darlo a conocer aprovechando las últimas tecnologías».

Entre el material didáctico que propiciará el trabajo de estos dos especialistas están los vídeos aéreos realizados a vista de dron, las virtualizaciones 3D de los yacimientos y las obras hidráulicas romanas, y las rutas virtuales con panorámicas a 360 grados de las explotaciones. «Actualmente nos encontramos en una fase inicial, aunque ya contamos con el apoyo de la Junta de Castilla y León, la Diputación de León y los ayuntamientos de la zona». «Lo que buscamos ante todo —resume Fernández Lozano— es que estas comarcas, la Cabrera y la Valdería, puedan contar con nuevos recursos de cara a un turismo rural sostenible y fomenten su desarrollo económico y social, amortiguando en la medida de lo posible los grandes movimientos migratorios que se vienen sucediendo desde la década de los cincuenta, hoy agudizados por la situación de crisis que vivimos. Por ejemplo, hasta 1950, la comarca de la Valdería contaba con más de 6.000 habitantes, y en la actualidad apenas sobrepasa los 2.000».