Ana María González López. Socia de FOCUS /Una de las fiestas típicamente leonesa con gran arraigo, no en vano su celebración se remonta a la Edad Media, es la celebración de San Froilan (patrón de la Diocesión de León) el  día 5 de octubre.

Pero el domingo anterior a esta fecha, el cortejo  municipal de la ciudad de León acude a la Catedral donde es recibido por el Cabildo de la misma, y en el claustro de la Pulcra Leonina, mantienen un enfrentamiento dialéctico. En las crónicas y archivos figura con el nombre de Ceremonia del Foro u Oferta, que  suele celebrarse en domingo más próximo a la festividad de San Isidoro (26 de abril) en la Real Basílica de San Isidoro, pero que suele repetirse de nuevo en la catedral el domingo anterior a la festividad de San Froilán, por los leoneses es mas conocida esta ceremonia como “Las Cabezadas” por las reverencias  (tres de cada parte) hechas con exagerada inclinación que tanto los representantes del ayuntamiento como los del cabildo hacen al despedirse una vez concluidos los actos.

Es mismo día tienen lugar “Las Cantaderas” donde se recuerda el “Tributo de las cien doncellas” así como la concentración de pendondes y pendonetas que recorren las calles de la ciudad venidos de diferentes pueblos de  la provincia, y los carros engalanados que hacen retroceder en el tiempo a la ciudad. Carros de labranza, decorados con aperos, grandes hogazas de pan, productos de la tierra… van tirados por bueyes, vacas o caballos. Sus acompañantes van vestidos con los trajes típicos. Durante el recorrido el sonido de dulzainas, gaitas, panderetas y castañuelas llenan las callejuelas del viejo León.

Estos carros engalanados son el motivo de esta serie de fotografías y el punto de enfoque, sus ruedas.