BrassaiLa muestra recoge elementos particulares como los muros empapelados de carteles, señales y neones nocturnos, ferias populares y variopintos atuendos de los años cincuenta.

La sala Municipal de Exposiciones de San Benito presentará a partir del día 30 de abril en Valladolid y por primera vez en España la muestra Brassaï en América, que descubre fotografías de ciudades de EEUU como Nueva York, paisajes de Luisiana y personajes, de noche y de día, iluminados con una luz natural que hace más vivos sus colores y siluetas. El autor, Brassaï, seudónimo de Gyula Halász (1899 – 1984), nació en Brassó, entonces parte de Hungría, hoy perteneciente a Rumania. A los tres años su familia se trasladó a París donde su padre, profesor de literatura, enseñaba en la universidad de La Sorbona.

Hablar de Brassaï es hablar de París, del surrealismo, de su amistad con Picasso, Matisse y de todos los personajes que rondaron por la capital francesa hasta mediados del siglo pasado. Fue un fotógrafo culto, esteta, callejero y surrealista, por momentos, que trabajaba en bastante medida con cámaras de medio formato y películas de muy alta sensibilidad. Y todo en blanco y negro. El uso del color se encontraba a un abismo de distancia de sus posibilidades de utilización.

Sin embargo en 1957 todo cambió durante un mítico viaje a los EE.UU. Las fotografías permanecieron ocultas, invisible y desconocidas y ahora se exponen en Valladolid por primera vez en España. Brassaï en América vagabundea por cuenta de una revista, Holiday, tira con Leica e inmoertlizar personajes, de noche y de día. Los hombres y mujeres de Brassaï en América, sus parejas nocturnas -inmortalizadas de espaldas, la gran mayoría, iluminadas con las luces de la publicidad fluorescente de la época-, poseen el vigor fugitivo e inmortal de los frutos jóvenes, en su gloriosa plenitud.

La exposición que ahora se presentará en la Sala Municipal de Exposiciones de San Benito de Valladolid muestra el trabajo hasta ahora prácticamente inédito efectuado por Brassaï durante esta visita y que reúne varias peculiaridades. Esta visita a norteamérica supuso para él la oportunidad de acercarse al color, en el tratamiento de elementos particulares: los muros empapelados de carteles, las señales y neones nocturnos, las ferias populares, pero también los variopintos atuendos de los años cincuenta, ya míticos.

Entre 1936 y 1963, ejerció como fotógrafo en la revista Harper’s Bazaar. Brassaï fue además autor de numerosos artículos y de casi una veintena de libros, entre ellos, Histoire de Marie, novela publicada en 1948, y Graffiti, editado en 1960, y en el cual, tras varias investigaciones, atribuía al muro pintado la categoría artística.

Considerado por muchos como uno de los grandes fotógrafos del siglo XX, Gyula Halász murió el 8 de julio de 1984 en Èze (Alpes-Maritimes), al sur de Francia y fue enterrado en el cementerio de Montparnasse de París. En 2000, una exposición de 450 de sus obras fue organizada con la ayuda de su viuda, Gilberte, en el centro Georges Pompidou de París.