Lanzarote ha sido mi destino de vacaciones de este verano. Desde mi punto de vista, para disfrutar de las vacaciones no necesitas irte muy lejos, solo necesitas tener buena disposición y estar en buena compañía.
Lanzarote es una isla del archipiélago canario, en el océano Atlántico. Se caracteriza por los contrastes de sus paisajes y por la gran cantidad de volcanes que posee. Para quienes vamos desde la península, es una pequeña isla ya que tan solo cuenta con 846 Km cuadrados y moviéndote en coche, puedes visitarla perfectamente en una semana.

 

Durante mi estancia en la isla, he combinado el descanso en sus maravillosas playas de aguas cristalinas y tintes verdosos y azulados que nada tienen que envidiar al Caribe, como por ejemplo la Playa de Papagayo o Playa Mujeres que forman parte de la reserva natural Los Ajaches, con el turismo, aprovechando para visitar lugares destacados de la isla que podéis ver en las fotografías: el faro de pechiguera, los Jameos del Agua, el jardín del cactus, la cueva de los verdes, la fundación de César Manrique, el Golfo y la laguna verde, los hervideros, el parque natural Timanfaya, el mirador del río desde donde se ve isla Graciosa y sus inmuerables pueblecitos.
Nunca había pensado ir a Lanzarote, pero a veces los planes surgen así y descubres sitios encantadores.