Manar-BilalHuffingtonpost / Es cierto. Existen viajes turísticos a los campamentos de refugiados en los que extranjeros privilegiados invaden el territorio para ejercer su derecho oficial de vanagloriarse.
«Sí, fuimos al campamento de Zaatari y vimos a los refugiados», dicen los espectadores extranjeros y privilegiados, en un afán por aumentar su propia credibilidad. Se sacan fotografías con un niño de ojos azules para demostrar a sus conocidos que comprenden el dolor y la lucha por los que están pasando aquellos a los que se ha obligado a dejar sus casas.

Cada vez que llegan turistas al campamento de refugiados, afirman: «Estamos aquí para entender la situación». Como si uno pudiera llegar a entender la situación solo con darse un paseo por el campamento, hacerse fotos con algunos de los niños y marcharse.

Los turistas, con sus instantáneas, convierten a la fotografía en una herramienta que deshumaniza a las personas y las transforma en productos. Las fronteras de los campos de refugiados sirios están plagadas de cámaras, para que la gente que entra y sale de ellos pueda llevarse un souvenir.

Los vídeos, los cortometrajes y los documentales son herramientas que utilizan estos individuos para beneficiarse de la existencia de los refugiados sirios. Entran a los campamentos de refugiados con acceso autorizado y piden a la gente que pose para sus creaciones con ánimo de lucrarse, sin siquiera comprender la situación de los refugiados. Afirman estar «fomentando la concienciación» cuando ellos mismos no saben nada de la situación.

Las fotografías y los vídeos se utilizan para idealizar la situación pensando en el bienestar y la propaganda de los propios turistas. Se le hace una fotografía a una niña regando una planta y se le pone de título «La niña resiste», sin mencionar que un misil ha matado a su familia, que no tiene ningún colegio al que acudir, que tiene hambre y que se ha visto obligada a dejar su hogar.

Esto se debe a que estos turistas no conocen a la gente a la que fotografían, se limitan a hacer una foto o grabar un vídeo para subir el caché de su porfolio.

Entren en los campamentos de refugiados solo si tienen algún propósito y si pueden aportar algo. Como sirio y como fotógrafo, he vivido en campamentos y sus habitantes son mi familia. He documentado las memorias de nuestra nación rota y nuestra decadente realidad.

No saquen provecho del sufrimiento de los demás utilizándolos para su propio beneficio.

No vayan a hacer turismo a un campamento de refugiados. Un lugar en el que confluyen los sueños rotos no es lugar para que ustedes hagan turismo.