141007Mauri029Joaquin Revuelta / Tras la presentación en Botines y después de recorrer varios puntos de la provincia como Ponferrada, Astorga, Valencia de Don Juan o La Bañeza, la exposición ‘León entre dos siglos’ del periodista gráfico de La Nueva Crónica Mauricio Peña, regresa a la capital leonesa, donde podrá visitarse hasta finales de noviembre en la Clínica San Francisco, reuniendo alrededor de
cuarenta fotografías de mediano formato que son un perfecto testimonio gráfico de la evolución política, social, económica y cultural que ha experimentado la provincia a lo largo de las últimas décadas. Una muestra que tras su paso por la Clínica San Francisco viajará a la capital de España, donde el 4 de diciembre será inaugurada en la Casa de León en Madrid.
Al acto de presentación de la muestra fotográfica ‘León entre dos siglos’ asistieron su autor, el fotoperiodista leonés Mauricio Peña; el director médico de la Clínica San Francisco, Jesús Saz; el director general de La Nueva Crónica, Raúl de las Heras; el director del rotativo, David Rubio, y la concejala de Cultura, Patrimonio y Turismo, Margarita Torres, quien fue la primera en tomar la palabra para destacar la relevancia de una exposición que abarca casi cuatro décadas de la historia reciente de esta provincia y que se debe a la mano maestra de uno de los grandes referentes del fotoperiodismo leonés.
Por su parte, el director médico de la Clínica San Francisco, Jesús Saz, agradeció al fotoperiodista leonés que contribuya con su exposición a cumplir uno de los objetivos que se ha marcado la clínica, como es humanizar las instalaciones sanitarias con este tipo de iniciativas, creando de paso un ambiente más agradable y familiar para todas aquellas personas que acuden cada día a la clínica para solventar sus problemas de salud.
El último en intervenir fue el protagonista de la muestra, el redactor gráfico de La Nueva Crónica Mauricio Peña, quien agradeció a la Clínica San Francisco haberle cedido un espacio que calificó de original y alejado de los centros que suelen acoger este tipo de muestras. Su manifiesta humildad le ha llevado a ceder todo el protagonismo a las personas, algunas famosas y la gran mayoría gente corriente, que a lo largo de cuatro décadas han pasado por delante del objetivo de su cámara.