Templada e incierta noche de principios de julio, con el cielo medio nublado y un vientecillo que agradece una chaqueta, vamos, la típica noche veraniega en León.

Después de haber planeado el día la hora y el lugar para tomar nuestras fotos nocturnas con el cielo estrellado, nada se cumplió,
pero suele pasar que las cosas improvisadas suelen salir bastante divertidas. Partimos de León Luís Basty Ricardo y yo en dirección a la ermita de Camposagrado, después de buscar un sitio cercano y a ser posible despejado, ya que en la montaña que era nuestra primera opción, empezaba a haber demasiadas nubes.

Allí nos pusimos a fotografiar la ermita, probando con largas exposiciones, iluminando con las linternas, y los focos, deslumbrados de vez en cuando por algún coche de la gente del lugar……al final entre risas y experimentos luminosos salieron unas fotos curiosas.

Buscando un sitio más tranquilo nos dirigimos al embalse de Selga de Ordás. Después de consultar con el guarda de la presa, que no puso ninguna pega de que anduviésemos por el muro, tomamos fotos del agua, de la maquinaria de las compuertas, de la presa…. hasta qeu nos cansamos, ya a buena hora, y volvimos para casa pensando como quedarían esos colores tan extraños que se veían en la pantalla de la cámara, en el monitor del ordenador.

Pues aquí os dejamos el resultado.