La ciudad olvidada.

la-ciudad-olvidadaSergio C. Fanjul / Una exposición del artista Óscar Carrasco retrata los edificios abandonados de Madrid.
Al observar estas imágenes uno puede dejar volar su imaginación y casi oír el trasiego que en otro tiempo ocupó estos espacios. El bullicio del hospital de la Barranca o el de San Lucas y San Nicolás, el que reinaba en la cárcel de mujeres de La Galera o en el mercado de Legazpi. Hasta la animación que se respiraba en los clubes alpinos de Navacerrada o los leves susurros de la ermita de Polvoranca. Hoy solo resta un silencio ocupado por escombros, malas hierbas y algún objeto

El fotógrafo Óscar Carrasco ha trabajado fotografiando estos espacios hasta reunir la exposición Madrid off, que puede verse en La Fragua de Tabacalera, hasta el 23 de febrero. El proyecto surgió cuando el Ministerio de Educación le propuso trabajar sobre otro espacio abandonado: las zonas que, aparte de la sala donde esto se expone y del centro social adyacente, permanecen en desuso en la propia Tabacalera. “Pronto surgió la posibilidad de hacer un proyecto más ambicioso, levantar la mirada y hacer algo más cartográfico”, cuenta.

En las 24 fotografías, Carrasco capta la luz y la profundidad de estos espacios en desuso por buena parte de la geografía de la Comunidad. Carrasco había estado previamente tomando fotos de sitios abandonados en España y Europa. “Pero siempre encontraba problemas para acceder. Los propietarios siempre ponen objeciones, porque tratan de ocultarlos por vergüenza”.

Hay notables ausencias que Carrasco hubiera querido incluir, como la estación de metro fantasma de Arroyuelo del Fresno, la finca de Vistalegre, o algunos cines abandonados como el Bogart o el teatro Albéniz.

Faro de Moncloa. Después del incendio del edifico Windsor, en 2005, se intensificó la normativa de seguridad para los edificios y el Faro de Moncloa, construido en 1992, dejó de cumplirlas y fue clausurado en 2008. En enero de 2011, el Ayuntamiento anunció el final de la segunda parte de las obras de adecuación, pero sigue pendiente su apertura. Recientemente se colocó en el exterior una gran pantalla vertical led de 70 metros de altura, que ofrece información de actividades de la ciudad. “La fotografía da una visión panóptica, el ojo que todo lo ve”.

Mercado de Legazpi. “A veces el abandono invisibiliza los espacios”, dice el fotógrafo. “Estamos tan acostumbrados a ellos que apenas lo vemos”. Podría ser el caso del mercado de verduras y hortalizas de Legazpi. El estado ruinoso del inmueble se aprecia en su fotografía, lleno de embalajes vacíos y otros restos, con un solitario retrato del Rey reinando en este desbarajuste. En 2012, Urbanismo presentó un plan para reactivarlo como mercado y crear un intercambiador y una zona comercial. Según informa el Ayuntamiento, se está trabajando en la ordenación definitiva.

Instituto de Medicina. “Algunos de los espacios están a punto de colapsar y caer en el olvido, otros son ruinas del futuro, que todavía no han tenido ningún uso”, cuenta Carrasco. Es el caso del Instituto de Medicina Molecular Príncipe Felipe, proyectado entre 2005 y 2006 y destinado a convertirse en uno de los grandes centros de investigación españoles. Sus objetivos eran el cáncer, las enfermedades inmunes o el envejecimiento. Supuso una inversión de unos 40 millones de euros, en un edificio de 32.500 metros cuadrados con un animalario de 4.700, y ahí sigue, sin haber sido utilizado por falta de recursos. “Es una metáfora de la situación de la ciencia actual en España, con el recorte del presupuesto para la investigación y la fuga de cerebros”, opina el fotógrafo.

Compañía de Minas. “Está en la plaza de España que es como la gangrena del olvido concentrada”, dice el artista, “aquí está el edificio España en desuso y otros grandes inmuebles en los que ha habido okupas y que la gente usaba para hacer botellón con grandes vistas. Pura decadencia”. También este palacio abandonado, originalmente sede de la Real Compañía Asturiana de Minas, que fue construido a finales del siglo XIX y parcialmente rehabilitado en 2012.

Sala Cisne Negro. “Es un lugar detenido en el tiempo”, dice Carrasco. La sala El Cisne Negro, puro vintage, fue construida en los bajos de lo que era el cine de barrio Marvi (Cartagena, 89) en 1958. El cine lleva cerrado más de 15 años y desde su cierre hasta 2012 fue un bingo.

Posición Jaca. No es que esté abandonado: es que es un búnker. De hecho, según informan desde el Ayuntamiento, es el mejor conservado de Europa. En el parque del Capricho, junto al palacio de los condes de Osuna, el general Miaja, encargado de la defensa de Madrid durante la Guerra Civil, montó el Estado Mayor republicano. De nombre clave “Posición Jaca”, es un espacio a unos 15 metros de profundidad, protegido por un techo de hormigón armado de un metro de grosor resistente a las bombas de Franco.

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